El tiempo de tu proceso - Julio 2020
El
hombre que me la vendió me indicó que cuando se marchitara la continúe regando.
Así
fue que disfruté un tiempo de esta exótica flor, luego se marchitó, y
finalmente no quedó nada.
Yo
continué regando la tierra varias semanas que se convirtieron en meses.
Pasé
dos estaciones completas regando” la nada”.
Un día decidí remover la tierra para plantar otra cosa y quedé de lo más sorprendida cuando en la oscura profundidad, del viejo bulbo, estaba brotando muy tranquilo, un nuevo tulipán.
Cuántas veces no le damos tiempo al proceso?
Cuántas
veces creemos que no estamos haciendo nada porque no vemos resultados?
Con
mi tulipán aprendí que los procesos profundos se dan en la oscuridad, y que necesitan
su tiempo.
Que mientras me ocupe de mi parte, las cosas se
darán en su momento propicio. Ni antes, ni después.
Yo
debo mantenerme amorosa y pacientemente regando-me.
* ilustrado especialmente por Víctor Rodas


Comentarios
Publicar un comentario