Cantar: una experiencia gestáltica - Diciembre 2014

“Cuando nos expresamos nos volvemos reales,nos realizamos”.

- Claudio Naranjo -

 

Intento una posible articulación Canto - Gestalt. Descubro múltiples resonancias y un enfoque muy afín a la experiencia de cantar y en lo particular, a mi modalidad en la docencia de canto.

Me voy a circunscribir a la voz-canto como sonido, y no a su contenido como voz-palabra.

 

Aquí y ahora

En principio, encuentro que el canto es inevitablemente “aquí y ahora”. Ocurre sólo en el instante en que “es”. Una sucesión de aquís y ahoras enlazados, conformando una misma canción. Una figura melódica cantada sobre un fondo instrumental, una “figura sobre fondo”.

 

Cuerpo

No hay voz sin cuerpo. La voz “es” en este templo de resonancia que tenemos por cuerpo. Cantar es una experiencia corporal.

 

Emociones

“La fuerza básica que energiza nuestra acción, parece ser la emoción”.

Y cantar moviliza emociones, les permite aflorar, nos las encontramos. Nos encontramos. “Son el lenguaje mismo de nuestro organismo”. Cantar sin contactar con las emociones que conlleva, es cantar vacío, no transmite, no llega, es un automatismo.

 

Contacto

La Gestalt ubica a la voz como una función de contacto.

Poder sostener este cuerpo, emoción, y voz, ejercita el contacto. Sostenerlo tanto con uno mismo, con su canción, con la instrumentación si la hubiere, como con su destinatario (imaginario o presente).

“El contacto es la savia vital del crecimiento, el medio de cambiar uno mismo y la experiencia que uno tiene del mundo”. Si logramos mantener el contacto descubriremos que una misma canción resultará cientos de canciones diferentes como veces sea cantada.

 

Respiración

La voz es aire, aparece con la exhalación, por lo que es necesario conectar con el ciclo respiratorio, reconocerlo, y ejercitarlo. Y la Gestalt toma la respiración como “centro vital de apoyo”. Sin una buena utilización del aire, la voz se debilita.

 

Autoapoyo

La voz cantada requiere de apoyarse en uno mismo. Es uno quien organiza la fuerza y el impulso, apoyándose en el músculo del diafragma, en el piso pélvico, y en nuestros pies o isquiones.

 

Responsabilidad

Nadie puede cantar por nosotros. Soy lo que canto.

 

Escuchar

“Aprendemos a no escucharnos” (Perls).

La Gestalt también ubica a la escucha como una de las funciones de contacto. A diferencia de la voz hablada que utiliza alrededor de cinco notas de nuestro registro vocal, cantar dispone de más de 20 notas, resultando una voz amplificada, y es gracias a esta suerte de lupa que toca y moviliza distintas zonas de nuestro cuerpo, despertando emociones, o permite la aparición de las distintas voces que nos componen, que puede aparecer un “darse cuenta”.

Cantar nos invita a escucharnos.

 

Tocar

Otra función de contacto. Y la voz toca, es una vibración que toca y atraviesa los cuerpos, el propio y el del otro. Y el canto como voz amplificada aumenta en su capacidad de toque, con todo lo que conlleve. Puede acariciar como también expulsar.

 

Límites

También podríamos trabajar los límites a partir del reconocimiento del alcance de nuestra voz (lo que denomino “el cuerpo sonoro”) y nuestras limitaciones, hasta dónde llegamos, y lo que nos podemos expandir.

 

Introyección

También aparecen los debería y los introyectos. Frecuentemente ciertos alumnos expresan cómo “deberían” cantar, o como quién, o afirmanque tienen voz de pito o de macho, o que deberían cantar en castellano o tal género. Todo esto deviene en una voz tomada por los introyectos o encorsetada en los debería. “No forma parte nuestra aunque presente ña apariencia de serlo, es parte del ambiente” (Mecanismos neuróticos. Perls. pág.43).

Liberando a la voz de éstos condicionamientos, aparece una suerte de “ajá” vocal, una resonancia, un timbre particular que el alumno reconoce como voz propia.

 

Proyección

Es habitual que se refieran a la voz como un ente en sí mismo. “La voz está cansada, agotada, presionada, etc…” o “mi voz es oscura, débil, etc.”. Un buen ejercicio es enunciarlo en primera persona: estoy cansada, agotada, soy débil, soy oscura, etc. Recuperar la proyección, y reconocernos integrados, como “seres sonoros” que somos.

 

Interrupciones

En este proceso también aparecen las interrupciones. Podemos observar el ciclo completo de la experiencia, frente al momento de cantar una canción. Por ejemplo, el alumno inspira para comenzar y allí se detiene; o interrumple la canción por la mitad; o no detiene la emisión para respirar entre frase y frase, no sostiene los silencios; no consigue entrar en el ritmo de contacto y retirada.

“El contacto y retiro en su forma rítmica, son nuesros medios de satisfacer nuestras necesidades”. “El ritmo es el esquema básico de toda la vida, es la contínua alternancia de dos polos. La vida es ritmo.” (La enfermedad como camino. Pág.23)

 

Polaridades

Descubro múltiples polaridades que aparecen en, o se pueden trabajar a partir de, el canto:

sonido / silencio

graves / agudos

rápido / lento

oscuro / claro

fuerte / suave

pecho / cabeza ( principales zonas de resonancia)

adentro /afuera

ligado / entrecortado (legatto / stacatto)

tímbrico / aireado

emisión / escucha

inspiración / exhalación (emisión)

Todos estos aspectos pueden sucederse en una misma canción, y este ejercicio, este tránsito resulta inevitablemente, en mayor o menor grado, integrador.

“…con cada exclusión, incurrimos en una carencia, y para estar sano hay que estar completo”. (La enfermedad como camino. pág.22)

 

La sombra

Resulta interesante el trabajo con los aspectos negados o rechazados de la voz, por ejemplo en el caso de alumnos a quienes les resulta molesta o estridente su voz aguda, o muy masculina su voz grave, o definen como violentos sus agudos de pecho (que se corresponden con lo que yo denomino el “registro del grito”) o de gay, su falsete. En estos casos, a menudo propongo buscar qué canción cantaría esa voz, y explorarla, experimentarla, recorrerla, y observar las emociones que aparecen. También sugiero “ser esa voz” y explorar sus existencia. Finalmente resulta en su integración con un proceso de grados de conciencia.

 

Creatividad

Otro ejercicio nutritivo es cómo trabajar con el error en un formato donde aunque nos equivoquemos, la música continúa. Buscar una respuesta creativa, improvisar, muchas veces es la única opción a fin de no interrumpir, y generalmente nos sorprende una nueva posibilidad.

 

Mayormente cada parte nuestra responde a un hemisferio cerebral, incluso los ojos y los oídos (para escuchar se utiliza preferentemente el hemisferio derecho) sin embargo para la voz se necesita el trabajo conjunto de ambos hemisferios. La voz representa la unidad.

Cantar nos integra.-

 

 

Trabajo integrador final de primer año.

Centro Gestáltico San Isidro.

Director: Lic. Eduardo Carabelli.

Docentes: Claudia Fenzel y Rosana Noce.

Diciembre 2014


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