"En vano intenté que seas una cantante de verdad" - Junio 2008

Eran las palabras de mi abuela, la voz cantante de la familia, en un agradable almuerzo en el que me encontraba contando sobre mis recorridos en el jazz.

En sus años mozos supo dedicarse al canto profesional de cámara, y yo había renunciado a mis estudios en el Teatro Colón para avocarme al “Canto Popular”, palabras menores para ella.

Qué era entonces? Una cantante de mentira o una cantante en chiste?

No haber seguido una carrera lírica era todo un desperdicio.

En este viñeta familiar, se vislumbra una modalidad vincular basada en lógicas jerárquicas unívocas, no existe una dialéctica en esta modalidad vincular que implique un deslizamiento del orden de lo subjetivo.

“En vano (…)” por fortuna fue en vano, porque merced a una lógica de multiplicidad que advino de otros sectores contextuales, de otras sociedades que no eran la familiares, pude acceder al canto como profesional desde otro lugar, con mi estilo, con mi subjetividad.

“(…) intenté que seas una cantante (…)” que a partir del encuentro de otras subjetividades atravesadas por lógicas múltiples, construí un ser cantante que se manifiesta desde lo inédito y no desarticulado como partes de un todo. “El rizoma no abandona un territorio para ocupar otro, sino que conecta nuevos territorios y los invade con su color, con sus formas, con su perfume…” (1). Un ser cantante plausible de ser modificado con el correr del tiempo, abriendo otras conexiones. “El rizoma es una multiplicidad que cambia a medida que aumentan sus conexiones”. (1)

“(…) de verdad” en su lógica de enseñanza hay un “ser cantante” a ser transmitido, que lleva consigo una sola verdad: la del canto lírico como única forma de habilitarse a “ser cantante”. Mi abuela como un buen exponente de la sociedad disciplinaria “(…) promete –con su modalidad vincular- la realización de una comunidad de iguales, anticipa la realización de esta promesa en el formalismo de los derechos al mismo tiempo que en sus prácticas instituye las diferentes formas de discriminación y exclusión”. (2)

Por oposición a este modelo, en el devenir de mi ser docente, me ocupo de preservar la subjetividad del alumno, abriendo un espacio donde ésta se desarrolle permitiendo un devenir pedagógico. No hay lugar para el error ni para la sanción, características de la sociedad disciplinaria, sin embargo tampoco intento comprender las motivaciones que llevan al alumno a esa manifestación para controlarlo ni para armar clones que respondan a la sociedad de consumo; sino que parto de su verdad, de su bagaje subjetivo, planteando lógicas no unívocas de vinculación y tratamiento de la verdad y conocimiento.

“La enseñanza es el lugar privilegiado del contagio del deseo” (1) este deseo es, en mi trabajo, la base para el desarrollo pedagógico, ya que como dice Deleuze, el deseo es una disposición, una concatenación de elementos que da lugar al crecimiento del alumno.

(1)  Gilles Deleuze: “El Deseo”.

(2)  “El Niño y la Tribu


Trabajo de producción personal.

Módulo Psicología.

Profesora: Cecilia Torres Garibaldi.

Primera Escuela Argentina de Arteterapia. 

Dirección: Alejandro Reisin.

Año 2008.


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